El Cid
Poco sabemos de la persona, apenas unas referencias que no nos permiten conocerla muy bien. Ahí está el Poema del Mío Cid, el de Manuel Machado, los romances o El Cid de Corneille para ir dibujando al personaje, ya trascendido en mito. Al fin y al cabo, poco sabemos también de la vida real de Jesucristo o de la Virgen María. Cuando yo era niño veía una entrañable serie de dibujos animados, Ruy, el pequeño Cid, que conseguía hacérnoslo cercano. Entonces, los maestros aún nos hablaban de él como de un héroe de las hazañas bélicas de España. Hoy, por ejemplo, los cruzados serían considerados criminales de guerra.